Su pesadilla terminó y el destacado director escogió al festival como el vehículo para reconciliarse con un país que tanto quiere. En su breve discurso agradeció primero a sus carceleros de la prisión donde permaneció durante varios meses. “Hay muchos momentos de estos dos años que prefiero olvidar, pero me gustaría agradecer a todos aquellos que me ayudaron a superar esta prueba, en particular al personal de la prisión, que se esforzó por hacer mis estancia más llevadera”, dijo. Se despidió en medio de calurosos aplausos y poniendo música en los oídos de los suizos presentes en el auditorio: “amo venir a Suiza y lo seguiré haciendo”.
Irons presentó su última película, Margin call, que co-protagoniza con Kevin Spacey. A su paso por el festival se mostró simpático, amable y con buen humor. Firmó autógrafos, respondió preguntas de los medios, y se quedó con el público para ver la película.
En la Sección Internacional compiten por el premio mayor, el Golden Eye, trece largometrajes, y entre las favoritas están: la iraní Circumstance (arriba, foto 1, seguida por la de Las acacias y Vaquero), de Maryam Keshavarz; las argentinas Las Acacias, de Pablo Giogelli y Vaquero, de Juan Menujín; la española El color del océano, de Maggie Peren; la noruega Happy, Happy, de Anne Sewitsky; la sudafricana Beauty, de Oliver Hermanus; la rusa Gromozeka, de Vladimir Kott, entre otros.
Cine latinoamericano
Si bien la presencia del cine latinoamericano es limitada no falta. Además de las dos argentinas de la sección internacional de largometrajes compiten dos documentales también en la sección Internacional: Cordero de Dios, de la mexicana Alejandra Sánchez; y O samba que mora em mim, de la brasileña Georgia Guerra-Peixe. En los últimos años no han faltado películas argentinas en competencia, y al respecto le pregunto al Director Artístico, Karl Spoerri. Con una sonrisa de sorpresa, dice “no hay una razón, pero podría estar relacionado con que hace unos años Argentina fue país invitado de la sección Nuevos Horizontes”. Rápidamente, y sabiendo de mi origen, me comenta que La teta asustada, de Claudia Llosa, compitió en 2009, después de ganar el Oso de Oro en el Festival de Cine de Berlín.
Las acacias, primer largometraje de Giogelli, es la historia del camionero Rubén que en su ruta entre Asunción (Paraguay) y Buenos Aires, llevando madera, recoge a Jacinta y su hija de ocho meses, Anahí. El viaje parece demasiado largo en un inicio, pero ya no cuando, poco a poco, comienza a surgir una relación entre los tres. El film llega al festival con dos premios importantes obtenidos en los últimos festivales de Cannes (Caméra d’Or) y San Sebastian (Horizontes Latinos). Se esperaba a su director pero no llegó.Vaquero, ópera prima de Juan Menujín (al costado, foto ©Liana Cisneros), director, guionista y protagonista del film, es la historia de Julián Lamar, un actor neurótico que busca trabajar en un Western norteamericano que se filmará en Argentina. Menujín reconoce que su película tiene parte de él. “Tiene un montón. No es autobiográfica, pero las mismas preguntas que Lamar se hace han dado vuelta también en mi cabeza”. El film, estrenado ya en los festivales de cine de Buenos Aires (Bafici) y Toronto, seguirá su recorrido por otros más. De Zúrich se va a Río (Brasil), y luego a Estocolmo (Suecia), Varsovia (Polonia) y Cartagena (Colombia).
El documental Cordero de Dios es la historia de Jesús, un joven mexicano que a los 12 años fue violado por un cura católico. O samba que mora em mim trata sobre la vida de los habitantes de la favela Morro da Mangueira, en Río de Janeiro. El film rescata el lado positivo de la gente, y no cae en los tópicos recurrentes de violencia y crimen con que es conocida esta favela.
1 comentarios:
Hola Liana. No quise ser muy duro con Caracas (aunque así lo pareció), es verdad que también tiene sitios bonitos, El Ávila, etc.
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