domingo 18 de septiembre de 2011

Bruno Ganz y Roberto Bolaño juntos

La consolidación de la figura mítica del escritor chileno Roberto Bolaño (1953-2003) sigue en ascenso. Es el autor latinoamericano más traducido de los últimos años en Estados Unidos, y su obra inspira, de sur a norte, a escritores, cineastas, escultores, pintores y académicos. Los homenajes póstumo de diversa índole se multiplican, y es así que el genial actor suizo Bruno Ganz (1941) leyó textos de su novela 2666 hace unos días en Zúrich. Foto 1/B. Ganz ©Liana Cisneros, 2/R. Bolaño ©Efe.

El evento, realizado en la ciudad natal de Ganz y en una fecha simbólica para los chilenos, el 11 de septiembre, ha sido organizado por la prestigiosa revista Du, que además su edición de septiembre dedica a Bolaño, en un Kaufleuten abarrotado por un público de diferentes edades que fue en busca de estas dos grandes figuras del arte.

Bruno Ganz, quien hizo su aparición con barba blanca y lentes redondos, se enfrascó inmediatamente en la lectura en alemán de algunos textos de la segunda parte de 2666, centrada en Amalfitano, un profesor de filosofía de origen chileno, y su mundo. Con su voz teatral ayudó a emerger a personajes cercanos al protagonista, a su ex esposa Lola, a su hija Rosa, y también a ciudades, a Barcelona, Pamplona, Zaragoza, San Sebastián, Santiago de Compostela y París. Después de leer de corrido y de pie durante hora y cuarto, Ganz, se retiró en medio de fuertes aplausos.

Lo usual es verlo en la pantalla gigante o en festivales de cine pero no leyendo públicamente a un autor latinoamericano, aunque es sabido que sus intereses van más allá del cine y el teatro. Se ha involucrado en varios proyectos, dos de ellos (Il canto sospeso, de Luigi Nono y Egmont de Ludwig van Beethoven) con el director musical italiano Claudio Abbado y la Orquesta Filarmónica de Berlín. En su disco Wenn Wasser wäre, producido por Mafred Eicher, fundador del reputado sello alemán ECM, recita poemas de TS Eliot (EEUU, 1888-1965) y Seferis Giorgos (Grecia, 1900-1971) con fragmentos de la música de György Kurtág (Hungría, 1926), Giya Kancheli (Georgia, 1935) y Xydakis Nikos (Grecia, 1952). Foto ©Liana Cisneros.

Es el actor suizo mejor posicionado en la retina y memoria de los cinéfilos y eso gracias a sus roles protagónicos en El amigo americano y Las alas del deseo (al costado, en blanco y negro), de Wim Wenders; Nosferatu, de Werner Herzog; La eternidad y un día, de Theo Angelopoulos; La marquesa de O..., de Éric Rohmer; Youth Without Youth, de Francis Ford Coppola; Vitus, de Fredi M. Murer; El hundimiento (foto a color), de Oliver Hirschbiegel; Colores en la oscuridad, de Sophie Heldman.

El peso del mito Bolaño
El autor de Estrella distante (1996), Los detectives salvajes (1998), Nocturno de Chile (2000), Una novelita lumpen (2002), 2666 (2004), El Tercer Reich (2010), Putas asesinas (2001), El gaucho insufrible (2003), El secreto del mal (2007), entre otros, se ha convertido indudablemente en una marca deseada.

La galería Kurimanzutto inauguró recientemente, en la capital mexicana, la muestra Estrella distante, con pinturas, esculturas, fotografías e instalaciones inspiradas en su obra. Participan alrededor de cuarenta artistas: los estadounidenses Carl Andre y Patti Smith, el brasileño Cildo Meireles, el argentino Rirkrit Tiravanija, los mexicanos Carlos Amorales y Miguel Calderón, la libanesa Akram Zaatari, y otros más. La muestra empezó su recorrido en la galería Regen Project en Los Ángeles (EEUU).

Ya está en proceso la primera película sobre la obra de Bolaño. La cineasta chilena Alicia Scherson está trabajando en El futuro, película basada en Una novelita lumpen. La coproducción chileno-alemana, protagonizada por el mexicano Gael García Bernal, sería estrenada el próximo año.

Si bien la obra de Bolaño es ampliamente valorada es en Estados Unidos en donde la crítica lo subió a la cima, y casi lo ha canonizado como el Che Guevara de la literatura latinoamericana. En ese país cuenta con una legión envidiable de seguidores, desde la escritora Susan Sontag (1933-2004) que dijo que era “el más influyente y admirado novelista en lengua española de su generación”. La cantante y poeta Patti Smith (al costado, © J. Lizón/Efe) dice que 2666 “es la primera obra maestra del siglo XXI... Es la novela del nuevo milenio”. La popular presentadora de TV Oprah Winfrey escribió, antes del lanzamiento en inglés de 2666: Al sostener en público una copia en prueba de 2666 me sentía como si tuviese la nueva entrega de Harry Potter en un colegio. Hasta media docena de extraños se acercaron para preguntarme por lo último de un autor al que admiraban profundamente”.

Los elogios y el agresivo marketing son solo algunos de los elementos que ayudado a crear el mito alrededor del autor chileno. El escritor hondureño Horacio Castellanos Moya sostiene que además jugó un papel importante el hecho de que las editoriales buscaban a un escritor latinoamericano para reemplazar a Gabriel García Márquez en el mercado en inglés. Sarah Pollack, profesora de la City University de Nueva York, da en el blanco. “El genio creativo de Bolaño, su atractiva biografía, su experiencia personal en el golpe de Pinochet, la calificación de algunas de sus obras como novelas de las dictaduras del Cono Sur y su muerte en 2003 a causa de una falla hepática a sus cincuenta años de edad contribuyeron a "producir" la figura del autor para la recepción y el consumo en Estados Unidos, incluso antes de que se propagara la lectura de sus obras”, sostiene Pollack en su ensayo Latin America Translated (Again): Roberto Bolaño´s The Savage Detectives in the United States.

Sin embargo, el Premio Nobel de Literatura 2010, el peruano Mario Vargas Llosa, rescata lo relacionado con este fenómeno del mito y considera que más bien eso ha servido para potenciar el reconocimiento de una obra donde hay originalidad y calidad.

2 comentarios:

denisse dijo...

Justo hace unos meses leí 2066 y, aunque en conjunto no me hizo feliz, creo que tiene partes muy bien escritas. Debe haber sido emocionante escuchar algunos fragmentos en la voz de Gantz ante un auditorio lleno. Qué bueno leerte todavía. Un abrazo!

Fuera de Perú dijo...

Gracias Denisse, y qué gusto saber de ti. Bruno Ganz, como sabes, es uno de los actores que más admiro, y ha sido un placer verlo y escucharlo. El año pasado conversé brevemente con él, en el Festival de Cine de San Sebastián, y es una persona, además de cálida y simpática, muy interesante. Un abrazo también.

Todas las fotos son de derechos reservados de Liana Cisneros, excepto las que llevan crédito.

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