sábado 11 de junio de 2011

Ai Weiwei por todas partes

La detención del artista chino Ai Weiwei (Pekín, 1957), en abril pasado por parte del régimen de su país, en vez de invisibilizarlo lo ha convertido en uno de los artistas vivos más reconocidos y omnipresentes. Su nombre se multiplica, al igual que las exposiciones sobre su rica y variada obra. En simultáneo se puso en marcha una campaña internacional exigiendo su libertad. Foto 1 ©Andrew Dunkley, 2/A. Weiwei en Williamsburg, Brooklyn, 1983, ©Ai Weiwei.

Hace unas semanas, el artista indio Anish Kapoor le dedicó su instalación Leviathan en el Gran Palais de París, la reciente Bienal de Venecia impulsó la campaña que pide su libertad, al igual que galerías y museos en muchos países vienen haciendo. Sus esculturas de animales del horóscopo chino se exhiben en el Parque Central de Nueva York y en la Casa Somerset en Londres. También hay exposiciones en más ciudades, entre ellas Berlín, Londres y Zurich.

Entrelazado (Interlacing) es el nombre de la muestra que hace poco inauguró el Fotomuseum Winterthur (Cantón Zurich) y que se podrá ver hasta el 21 de agosto. Es la primera gran exposición de fotografías y vídeos del artista chino. Sobresale el Ai Weiwei comunicador y ese es el hilo conductor de la interesante muestra. A través de fotos en color y blanco y negro Weiwei presenta escenas cotidianas que fotografió cuando vivió en Estados Unidos, aunque dominan imágenes de ciudades chinas. Una sala está dedicada a videos que produjo y compartió en sus blogs y Twitter.
















A través de sus fotos, Weiwei, habla de las ciudades y su transformación, de la búsqueda de las víctimas del terremoto, de la destrucción de su estudio de Shangai, del proyecto Documenta Cuento de hadas, de la plaza de Tiananmen o la Torre Eiffel. Cualquier cosa que le interese se convierte en fotografía o film: carreteras, calles, barrios, construcciones, personas, etc. Primera fila de fotos, 1/Estudio de perspectiva -Tiananmen, 1995-2010, ©Ai Weiwei); 2/Fake Design, Beijing, de su Blog; 3/Estudio de perspectiva -La torre Eiffel, 1995-2010, ©Ai Weiwei). Tercera fila, fotos 7-8/Paisajes provisionales, 2002-2008, ©Ai Weiwei; foto 9/Anton Wei, Lorimer Avenue Apartment, Brooklyn, 1983, ©Ai Weiwei.

El Fotomuseum presenta a Weiwei “como red social, como empresa, como activista, como voz política, como contenedores sociales, como agente provocador”. La muestra ha sido organizada en estrecha coordinación con Weiwei, a quien se esperaba para la inauguración, lo que lamentablemente no sucedió debido a su arresto.

Ai Weiwei es una especie de Leonardo da Vinci moderno, un artista multimedia por excelencia. Es escultor, arquitecto, fotógrafo, ceramista, escritor, editor, cineasta, curador, blogero, diseñador, documentalista, activista, crítico y un gran provocador. Su obra es bastante variada. Diseñó (foto 1 ©Ai Weiwei) El Nido (Estadio Olímpico de Pekín 2008), junto con los arquitectos Jacques Herzog y Pierre de Mouron. Esautor de las cien mil semillas de girasol de porcelana, pintadas a mano para la Tate Modern de Londres (foto 2 ©Reuters). Para la instalación de Documenta en Kassel (Alemania) llevó a 1001 chinos de diferentes regiones y culturas de su país. Weiwei vive para el arte, posee una inagotable curiosidad y una inspiración ilimitada. Su vida es el arte y el arte su vida.

Ai Weiwei nació en la capital china, creció en la provincia de Xinjiang, al otro extremo del país, porque su padre, el renombrado poeta chino Ai Qing (1910-1996), fue desterrado ahí por Mao Zedong. “Vivíamos en una aldea muy apartada. Él [mi padre] iba a trabajar todos los días y pensaba que no era bueno que sus hijos leyeran, porque en China el futuro estaba muy claro, cualquiera que tuviera cultura o conocimientos sería castigado. No podías decir lo que pensabas porque te llevaría a la muerte. Así que mi padre no dejaba que nadie de la familia leyera”, contaba en una entrevista para Ivorypress. Foto ©Ai Weiwei.

Ai Weiwei volvió a vivir en Pekín después de la muerte de Mao y estudió en la escuela de cine, junto con el renombrado cineasta Zhang Yimou. Con todas las limitaciones que habían durante la Revolución Cultural él pudo leer libros de pintores y artistas occidentales, como Van Gogh, Degas, Manet más. En 1981 se fue a vivir en EEUU, la mayor parte en Nueva York, ahí estudió en la Parsons School of Design, y también ahí conoció y entabló amistad con el respetado poeta estadounidense Allen Ginsberg, al igual que con otros artistas. En 1993 regresó a China, se reinsertó en la vida artística y cultural y desde entonces ha sido un claro y frontal crítico de la situación de su país, una referencia, una voz que tiene mucho que decir y demostrar después de que las autoridades chinas lo dejen libre.

NOTA: El pasado 22 de junio las autoridades chinas dejaron en libertad -parcial- bajo fianza a Ai Weiwei.
Todas las fotos son de derechos reservados de Liana Cisneros, excepto las que llevan crédito.

Con un click las fotos se amplían.