La exposición es especial y única. “Es el resultado de décadas de
Paisajes, animales, íconos de la religión hindú, guerras, sultanes o emperadores quedaron registrados y emergen ante los ojos. Las obras poseen una belleza y delicadeza extraordinarias.


Abundan en destalles, los mismos que pueden captarse con ayuda de lupas. La muestra abre con manuscritos del siglo XII, y cierra con pinturas del siglo XX en gran formato, en las que se 
observa la influencia de la fotografía.Los cuarenta artistas son hombres. ¿Dónde estaban las mujeres. No habían pintoras? La respuesta es sí habían, lamentablemente no pudieron identificar un número suficiente para presentarlas. El mundo de cada pintor está respaldado por varias de sus obras. No hay un acercamiento cronológico, más bien han usado otras consideraciones, una de ellas las territoriales. Fig. 1/Autoretratos y retratos de artistas (Daulat); 2/El Príncipe Salim en su trono (Manohar y Mansur); 3/Krishna jugando a la gallina ciega (Manaku); 4/Raja Balwant Singh de Jasrota contemplando una pintura con el pintor Nainsukh (atribuido a Nainsukh); 5/Dialéctica (´Abu’l Hasan). Fotos ©Museum Rietberg Zürich.
Algunos artistas son parte de una misma familia y lo que queda resaltado son las diferencias de estilos. “Si, por ejemplo, uno ve las carreras de los dos hermanos Manaku y Nainsukh quienes fueron capacitados en el taller de su padre en Guler, las diferencias son interesantes. Considerando que Manaku quedó más cerca del estilo de la pintura tradicional de su padre, Nainsukh se estableció en otra corte y desarrolló allí su propio lenguaje pictórico único, que destaca en el uso de nuevos elementos naturalistas”, sostiene el responsable de la curaturía.
La muestra revela, además, el contexto que rodeaba a los maestros, los desplazamientos o viajes que hacían dentro y fuera de India. El pintor Farrokh Beg (1580-1619) se formó en Jorasán, en el centro de Asia, y trabajó en Kabul (Afganistán), Lahore (Pakistán), Bijapur y Agra (India), en busca, entre otros, de mecenas que apoyaran su carrera.
El Museo Rietberg concibió la muestra, en un principio, sólo para verse en Zurich, pero después, y dada su trascendencia, el Museo Metropolitano de Nueva York se unió y la alojará a partir de septiembre, aunque en un ochenta por ciento. Las obras provienen de préstamos de más de cuarenta instituciones, entre museos, galerías de arte y colecciones privadas, de India, Europa, Estados Unidos y Medio Oriente.
Una ambiciosa publicación de dos volúmenes en inglés, que podría servir como base para futuras
Por la densidad y abundancia de información, la visita requiere unas cuantas horas. A esto hay que añadir que la lista de eventos a realizarse mientras dure la exposición es extensa. Uno de los eventos más esperados es el conversatorio entre dos excelentes músicos contemporáneos: El estadounidense Philip Glass y el indio Trilok Gurtu, este último finalizará con un concierto de Tabla.
Percepciones indias
Aveek Sen, especialista en arte europeo, me describía sus sensaciones con una marcada sensibilidad e intensidad. “Es una experiencia maravillosa. Es algo surreal ver el arte de mi país, algo que es profundamente familiar en formas y detalles, en un país extranjero (Suiza), presentado en alemán, y en el museo donde Richard Wagner compuso mi ópera favorita (Tristán e Isolda)”. En tanto Baradwaj Rangan precisó lo siguiente: “Es una exposición fantástica, porque revalora a pintores negados en su tiempo, y rescata el arte y las técnicas pictóricas cotidianos, por los que creo se han ido perdiendo un poco la admiración, tal vez porque están ahí sobreexpuestos todo el tiempo.”
Fotos ©Liana Cisneros, con excepción de cinco que pertenecen al Museo Rietberg.
1 comentarios:
Interesantísima la exposición y tu descripción, Lianita, tan bien documentada como siempre, lo que en cada caso significa un trabajo acucioso que muchos blogueros debieran imitar. Lo que me encantó son los cuadros contemporáneos, porque en grabados o revistas estamos acostumbrados a ver la pintura tradicional mas no esta. Qué rica sala de exposiciones!
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