
Cuando en estos días las noticias que provienen de Japón todavía son desalentadoras y trágicas ver en concierto a la pianista Mitsuko Uchida (1948) es motivo de celebración, de la vida, la belleza y la música. La excelencia de Uchida se deja sentir permanentemente, y no fue la excepción cuando interpretó el Quinteto en Mi Bemol Mayor para Piano, Oboe, Clarinete, Trompa y Fagot op.16, de Ludwig van Beethoven, en una de sus dos presentaciones en el Festival de Semana Santa de Lucerna (9-17 abril).La pianista japonesa es reconocida por tocar con majestuosidad obras de Beethoven, uno de sus compositores favoritos. Beethoven (1770-1827) compuso su quinteto para piano, a fines del siglo XVIII, inspirado en el Quinteto en Mi Bemol Mayor KV 452 de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791).
Uchida estuvo acompañada de cuatro músicos de la Orquesta Sinfónica de la Radio de Baviera (Symphonieorchester des Bayerischen Rundfunks), entre ellos el español Ramón Ortega Quero (oboe). Uchida, quien tocó solo en la primera parte, impregnó su actuación de sutileza, precisión y elegancia, y de ráfagas de entusiasmo al sumergirse en ciertos momentos de los segmentos que componen la obra. Se retiró en medio de intensos aplausos. La segunda parte fue conducida únicamente por ocho músicos de la Orquesta Sinfónica de la Radio de Baviera, quienes interpretaron el Octeto para dos Violines, Viola, Violonchelo, Contrabajo, Clarinete, Trompa y Fagot del austriaco Franz Schubert (1797-1828).Mitsuko Uchida nació en las afueras de Tokio (1948) y a los doce años se fue a vivir en Austria para recibir una esmerada educación musical. Sus interpretaciones de Mozart, Franz Schubert,
Alban Berg, Arnold Schoenberg, Anton Webern y Pierre Boulez también son celebradas, y con algunas de ellas ha ganado premios internacionales importantes.Durante este corto festival se realizaron trece conciertos, los cuales atrajeron a a casi 15,000 personas. El director holandés Bernard Haitink (arriba) y la Orquesta de Cámara de Europa destacaron, entre otros.
Daniel Barenboim y muchos más en el Festival de Verano
Una vez finalizado el Festival de Semana Santa, la atención y los esfuerzos comienza a centrarse en el tan esperado Festival de Verano, que este año se realizará del 10 de agosto al 18 de septiembre. Parece que todo está listo y en una semana se pondrán a la venta las entradas para los conciertos y otros eventos.
Como es usual, el festival reúne a lo mejor de lo mejor, entre orquestas, directores y solistas. Algunos conciertos son simplemente imperdibles, como los de los directores Claudio Abbado y Pierre Boulez, dos gigantes que son la marca del festival, o los varios conciertos del director argentino-israelí Daniel Barenboim, junto con la Orquesta West-Eastern 
Divan o al lado de la Staatskapelle Berlin. La familia Barenboim -en conjunto- se instalará por un rato en el festival, debido a que Elena Bashkirova, destacada pianista rusa y esposa del director latinoamericano, al igual que el hijo de ambos, Michael (violinista), harán sus respectivas presentaciones.Algunas de las orquestas que desfilarán por el festival son las filarmónicas de Berlin, Viena e Israel y la Sinfónica de Chicago. Dentro de la lista de directores están Daniel Harding, Riccardo Muti, Charles Dutoit, Simon Rattle y Zubin Mehta. Entre los solistas estarán los pianistas Maurizio Pollini, Hélène Grimaud, Jean-Yves Thibaudet, Tzimon Barto, las sopranos Christine Schäfer y Barbara Hannigan, la violinista Anne-Sophie Mutter, y la lista no termina. Sin olvidar a los más de 100 jóvenes músicos de todo el mundo que conforman la Academia del Festival que dirige Boulez.
El tema del próximo festival es la ´noche. “Se centrará en compositores visionarios y soñadores, místicos y maestros de los sonidos oscuros. Dedicado a la oscuridad y el inconsciente, música que en sí misma es el arte de la noche”, explicaban los directivos. Se explorarán cinco aspectos diferentes de la noche, uno de ellos el modelo ´de las tinieblas a la luz´ con Beethoven y sus sucesores, otro sobre Anton Bruckner, el gran místico entre los sinfonistas, e Insomnio. Este último desarrollado por la artista suiza Charlotte Hug, una de las dos ´estrellas invitadas´ al festival. Hug instalará en el Museo de Arte de Lucerna su muestra musical-visual Insomnio, también dirigirá una mesa redonda sobre la relación de la falta de sueño y la música,
Charlotte Hug, que vive entre Londres y Zurich es una apasionada de su trabajo, y al hablar irradia vitalidad y energía contagiantes. Comentó que su proyecto para el festival es transdisciplinario (y no interdisciplinario) porque los elementos, visibles e invisibles, que hacen parte de la música se compenetran hasta fusionarse indivisiblemente. El boceto que diseñó para esta ocasión captura sus ideas (arriba. Foto ©Liana Cisneros).
Fotos ©Lucerne Festival.
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