Sin embargo, los días soleados son muy bonitos para salir a la calle, a los parques o para tomar sol a la orilla del lago de Zürich o del río Sihl. Familias grandes y pequeñas y grupos de amigos se instalan lo más cerca del agua, bailan en fiestas al aire libre, y comen, por lo general, salchichas a la parrilla. Algunos juegan bajo el sol, otros nadan o se suben a “balsas flotantes” y otros se tienden en sus hamacas para observar cómodamente lo que sucede en su entorno. (Arriba, escenas de un día con sol).
Aquí me he vuelto dependiente de los pronósticos del tiempo, ya que de eso depende de llevar la ropa adecuada o paraguas. Esta práctica además me permite comprobar progresivamente la disminución cronometrada de las horas de luz que nos quedan a diario en verano. Por ejemplo, si en junio el sol se ocultaba después de las 21:00hs ahora lo hace más o menos a las 20:30.
Hay muchas actividades y eventos organizados para estos meses de verano, que van desde festivales de música y teatro, cines al aire libre y frente al lago, como el Cinema Orange que abre por un mes. Dos sábados atrás se llevó a cabo el Street Parade, como los de Londres, Nueva York o Berlin. Este evento que congrega a miles de personas, este año a más de 800,000, que equivale a más del doble de la población de Zürich, es conocido porque atrae a extranjeros de los países vecinos. Fuimos por primera vez este año y no creo que volvamos. Es difícil caminar con tanta gente, cansa la poca creatividad de los vestuarios de los grupos que desfilan y la música estridente y monótona. (Arriba, el Street Parade reciente).
Una actividad que vale la pena probar en esta temporada es el paseo en barco por el lago, a parte de pasar un momento agradable y con un paisaje envidiable, se puede conocer diferentes barrios de los alrededores. En Wollishofen, donde vivimos, hay una parada del barco justo al costado de la antigua Fábrica Roja (Rote Fabrik), convertida ahora en centro cultural (foto a la derecha), con una galería de arte, espacios para teatro y fiestas, y un simpático restaurant. Este año, durante un mes (julio-agosto) y cada jueves a las 9:00 de la noche, están proyectando películas al aire libre y gratis.
Subiendo a pie por una de las calles cercanas (las subidas son muy comunes por toda la ciudad) a la Fábrica Roja, uno se topa con áreas propias de zonas rurales, pero que están dentro de la ciudad, como son sembríos de hortalizas, frutas y otros y también de animales, como vacas y ovejas, algunas de ellas cuelgan en sus cuellos pequeñas campanas que suenan al caminar.
Y si el sábado es soleado está la posibilidad de visitar el mercado de pulgas de Bürkliplatz, donde venden de todo, desde cosas nuevas y usadas hasta verdaderas curiosidades. (Foto a la derecha). A mi paso encontré una cerámica de mujer, típica de Ayacucho (Perú).
Cómo es la cartelera cinematográfica en esta época en Zürich? A decir verdad, desde que llegamos (invierno, primavera y verano) la cartelera ha sido poco atractiva y variada para quienes no hablamos todavía bien alemán. Las películas de algunos de mis directores favoritos provenientes, por ejemplo, de Irán, Turquía, Serbia, Finlandia o China, que con suerte llegan a la cartelera local, las tengo que sacrificar porque están con subtítulos en alemán. Esto no deja de ser un poco frustrante para quienes amamos el cine. La situación mejora cuando hay películas hechas en inglés o en español, no es que abunden pero unas que otras buenas están en la cartelera. He visto más cine fuera, que dentro de Zürich. Una entrada al cine puede costar entre 16 y 20 francos (el franco y el dolar tienen cotización parecida), aunque los lunes el precio se reduce unos francos. Muchas de las salas de cine hacen un intermedio en la mitad de la función, que se interrumpe por lo general en lo mejor de la trama.
Con todo lo que hay que hacer durante estos meses, lo único que queda es desear que se prolonguen los días de sol. (Arriba, fachada de un magnífico edificio en Paradeplatz que se aprecia mejor en un día soleado).
4 comentarios:
¡Qué afortunada soy entonces al estar en Lima y poder acceder a buen cine tan fácilmente...aunque sea a través de la piratería!
Y también está el Festival, claro. En cuanto pueda, te escribo para contarte mis impresiones sobre el último que hubo. Abrazos!
P.S. Eres la primera persona que conozco que también conoce a Antony and the Johnsons! Justo estaba escuchando Fistfull of love :)
Eres afortunada en tener una atractiva cartelera en Lima, y el festival es bueno porque actualiza con películas recientemente estrenadas en el mundo. Por ejemplo, desde que estamos en Zürich he visto desfilar, en su mayoría, las películas que vi en el Festival de Lima del año pasado.
Me gusta mucho Antony, tiene una voz que rasga en mi interior.
Un abrazo y seguimos,
Hola querida Liana, hace meses que no sabía nada de tí. Entonces, muy fácil, decidí entrar a tu blog. Realmente me alegra mucho, por lo que leo transmites una gran tranquilidad. Siempre debe ser difícil acostumbrarse a otra cultura, pero por lo que observo te va bien. Por Lima, todo bien. No sé si te enterastes que nuestro editor se fue... Sí David se fue de El Comercio para seguir sus propios proyectos personales. Estamos huerfanos, aunque ya nos colocaron otro editor. Seguro lo conoces, se llama Juan Zegarra, quien escribía todos los sábados en Somos...
Espero seguir chequeando tu blog porque realmente eres muy ilustrativa y pedagógica. Incluso ya estoy pensando en viajar en algún momento para allá...jajaja.
Un abrazo
Marienella
Marienella,
Qué alegría y muchas gracias por tu mensaje. Celebro tu aparición, muchas veces me he preguntado si todavía seguías en El Comercio, veo que si.
Espero entonces que te animes a venir por estos lares y ojalá sea en estos años que estaremos acá.
Un abrazo,
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