La preferencia y cercanía de Pink Martini por los ritmos latinos no es una sorpresa, su creador y
Como músicos hacen un trabajo fino y sofisticado y sus presentaciones son un éxito, sean en Paris, Estambul, Tokio, Atenas, Londres, Damasco, Nueva York, Madrid o Montreal. Pink Martini es una mezcla de ritmos y sonidos, jazz, mucho swing, música de cabaret, boleros, música del mundo y de los años 40s-50s, entre otros. Sus influencias son diversas, desde el jazz de Cole Porter o Duke Ellington, a Edith Piaf, la música de Medio Oriente y Asia, además de la latina.
Pink Martini, creado en 1994, pasa por un buen momento, está en su etapa de consolidación. Al principio tuvieron que arriesgar mucho y no les quedó otra opción que sacar el primer disco con su propio sello discográfico. Las cabezas más visible del grupo, Lauderdale y la cantante China Forbes, se conocieron cuando estudiaban en la Universidad de Harvard y si bien la sede del grupo está en Portland, Oregon (EEUU), ninguno de los dos son oriundos de esa ciudad. La China Forbes tiene una voz maravillosa y muy rica en sus tonalidades. Canta formidablemente en más de diez idiomas. En el concierto de esta semana crispó la piel de la audiencia cuando interpretó un aria de Puccini, algo que recién comienza a hacerlo públicamente.
No es una banda que saque discos cada año, hasta ahora solo han publicado tres (Sympathique, Hang on Little Tomato, Hey Eugene!), que en varios países se han convertido en número uno. En octubre saldrá su cuarto álbum, Splendor in the Grassel, que incluirán temas como, Tuca Tuca, de Raffaella Carrá; la canción que lleva el título del disco, basada en la poesía de William Wordsworth y Walt Whitman; y Sing, de Plaza Sésamo. Probablemente incluyan un tema con la cantante costarricense-mexicana Chavela Vargas (1919). Su quinto disco saldrá a principios del próximo año y será en vivo con la Orquesta Sinfónica de Oregon, dirigida por el uruguayo Carlos Kalmar. Tuvieron todo preparado para grabar con Ima Sumac, lamentablemente ella falleció antes de poder realizarlo.
Martín Zarzar, el peruano de Pink Martini
Había coordinado con el jefe de prensa del grupo una entrevista de 15 minutos con Martín, pero esta duró más de una hora, gracias a su generosidad y disposición. Hablamos de muchos temas, pero principalmente sobre Perú, sus formación e influencias y sobre Pink Martini.
Zarzar nunca imaginó convertirse en músico, “desde niño y después de leer el libro d
Jamey Haddad y Simon Shahin y otros músicos más le han influenciado y apoyado en los inicios de su carrera. Además de tocar varios instrumentos, compone y escribe poesía. La música se ha convertido en su pasión, “espero seguir aprendiendo de tanta música y músicos maravillosos. Con lo que hago me siento como un niño en un parque de diversiones”, manifiesta.
“En Pink Martini contribuyo con los arreglos musicales, algo que me interesa mucho. Siempre he querido ser compositor", agrega. Los músicos de Pink Martini trabajan la mitad del año juntos y la otra mitad la dedican a proyectos personales. En un mes Martín publicará su primer disco solo. “Los temas son míos y tratan sobre cosas cotidianas y humanas. Me acompaña un amigo músico de origen peruano. Hago muchas cosas en el disco, canto en inglés, francés y español, toco la guitarra, el bajo, la batería, la mandolina y los teclados", señala. Comenta además que en su nuevo disco incluirá ritmos como el festejo peruano, el reggae, pop, música africana.