jueves 9 de julio de 2009

El viaje ideal por el mundo con Pink Martini

Una razón para estar este año en el Festival de Jazz de Montreal es Pink Martini, uno de los grupos más interesantes y fantásticos de los últimos años. Con ellos se puede hacer el viaje ideal por el mundo, sin salir de casa y evitando controles migratorios. En corto tiempo pueden llevarnos por diferentes países, culturas e idiomas, del inglés al español, portugués, francés, turco, japonés, árabe, italiano, griego.

El primer concierto, de dos que dieron en el marco del festival, se inició y terminó con populares temas latinos. El rítmico Quizás, Quizás, Quizás (1947), del compositor Oswaldo Farrés (Cuba), ayudó a hacer la conexión con el público, en tanto, Brasil (1939), samba de Ary Barroso (Brasil), hizo bailar de pie a todos los presentes. También interpretaron Dónde estás Yolanda, del compositor peruano Ramón Avilés y Tempo perdido, de Carmen Miranda, entre otros temas, cantados en turco, japonés, inglés, francés e italiano.

La preferencia y cercanía de Pink Martini por los ritmos latinos no es una sorpresa, su creador y director, Thomas M. Lauderdale (a la derecha), admira la música de Xavier Cugat, Beny Moré, Tito Puente, como también de las artistas peruanas Ima Sumac y Chabuca Granda. Además, sigue de cerca la salsa cubana, el tango argentino y la samba y bossa nova brasileñas. Hasta ahora el grupo no ha hecho giras por países de América Latina, algo que les gustaría hacer.

Como músicos hacen un trabajo fino y sofisticado y sus presentaciones son un éxito, sean en Paris, Estambul, Tokio, Atenas, Londres, Damasco, Nueva York, Madrid o Montreal. Pink Martini es una mezcla de ritmos y sonidos, jazz, mucho swing, música de cabaret, boleros, música del mundo y de los años 40s-50s, entre otros. Sus influencias son diversas, desde el jazz de Cole Porter o Duke Ellington, a Edith Piaf, la música de Medio Oriente y Asia, además de la latina.

Pink Martini, creado en 1994, pasa por un buen momento, está en su etapa de consolidación. Al principio tuvieron que arriesgar mucho y no les quedó otra opción que sacar el primer disco con su propio sello discográfico. Las cabezas más visible del grupo, Lauderdale y la cantante China Forbes, se conocieron cuando estudiaban en la Universidad de Harvard y si bien la sede del grupo está en Portland, Oregon (EEUU), ninguno de los dos son oriundos de esa ciudad. La China Forbes tiene una voz maravillosa y muy rica en sus tonalidades. Canta formidablemente en más de diez idiomas. En el concierto de esta semana crispó la piel de la audiencia cuando interpretó un aria de Puccini, algo que recién comienza a hacerlo públicamente.

Su presentación en Montreal fue con una orquesta de cincuenta músicos (a la izquierda), pero el grupo permanente está conformado por cerca de una docena. Parte de los requisitos para estar en Pink Martini es que los músicos, aparte de ser talentosos, tengan un bagaje multicultural que incluye idiomas y el conocimiento de otras culturas y realidades. Entre los músicos están, Robert Taylor (trombón), Gavin Bondy (trompeta); Brian Lavern Davis (congas, tambores y percusión), Derek Rieth y Martín Zarzar (percusión); Phil Baker (bajo); Timothy Nishimoto (voces y percusión); Nicholas Crosa (violín); Dan Faehnle (guitarra); Pansy Chang, Claude Giron y Brant Taylor (chelo).

No es una banda que saque discos cada año, hasta ahora solo han publicado tres (Sympathique, Hang on Little Tomato, Hey Eugene!), que en varios países se han convertido en número uno. En octubre saldrá su cuarto álbum, Splendor in the Grassel, que incluirán temas como, Tuca Tuca, de Raffaella Carrá; la canción que lleva el título del disco, basada en la poesía de William Wordsworth y Walt Whitman; y Sing, de Plaza Sésamo. Probablemente incluyan un tema con la cantante costarricense-mexicana Chavela Vargas (1919). Su quinto disco saldrá a principios del próximo año y será en vivo con la Orquesta Sinfónica de Oregon, dirigida por el uruguayo Carlos Kalmar. Tuvieron todo preparado para grabar con Ima Sumac, lamentablemente ella falleció antes de poder realizarlo.

Martín Zarzar, el peruano de Pink Martini
Zarzar es parte del grupo desde hace ocho años y medio. El joven y talentoso músico peruano es el compositor de Mar desconocido, vals peruano incluido en el álbum Hey Eugene! La melodía es cadenciosa y bella y la letra poética; ha sido el número uno en Francia en Radio Latina. Zarzar nació en Lima (1978) pero se crió, desde los 2 a los 15 años, dentro y fuera de Perú, lo que le permitió tener un acercamiento cosmopolita con el mundo.

Había coordinado con el jefe de prensa del grupo una entrevista de 15 minutos con Martín, pero esta duró más de una hora, gracias a su generosidad y disposición. Hablamos de muchos temas, pero principalmente sobre Perú, sus formación e influencias y sobre Pink Martini.

Zarzar nunca imaginó convertirse en músico, “desde niño y después de leer el libro de Carl Sagan, Cosmos, quise estudiar algo vinculado con ciencias”, rememora. Las circunstancias le fueron cercando y acercando más y más al arte y en especial a la música. Ha crecido rodeado de artistas, su madre es bailarina (Luciana Proaño) y, entre otros, es sobrino-nieto de la compositora Chabuca Granda. Su educación musical lo realizó en la prestigiosa Berklee College of Music de Boston (EEUU). Toca el cajón peruano y se los debe a dos grandes maestros, Eusebio Sirio “Pititi” y “Chocolate” Algendones, ambos ya fallecidos.

Jamey Haddad y Simon Shahin y otros músicos más le han influenciado y apoyado en los inicios de su carrera. Además de tocar varios instrumentos, compone y escribe poesía. La música se ha convertido en su pasión, “espero seguir aprendiendo de tanta música y músicos maravillosos. Con lo que hago me siento como un niño en un parque de diversiones”, manifiesta.

Martín y Thomas M. Lauderdale llegaron por casualidad a la recepción del hotel al mismo tiempo, así que aproveché para conversar y hacerles algunas fotos (a la izquierda, ambos juguetones). Martín comenta sobre su trabajo en el grupo: "En Pink Martini me siento como en familia, todos somos amigos. Estar en el grupo es una oportunidad increible, un lujo que me ha llevado a conocer todos los continentes."

“En Pink Martini contribuyo con los arreglos musicales, algo que me interesa mucho. Siempre he querido ser compositor",
agrega. Los músicos de Pink Martini trabajan la mitad del año juntos y la otra mitad la dedican a proyectos personales. En un mes Martín publicará su primer disco solo. “Los temas son míos y tratan sobre cosas cotidianas y humanas. Me acompaña un amigo músico de origen peruano. Hago muchas cosas en el disco, canto en inglés, francés y español, toco la guitarra, el bajo, la batería, la mandolina y los teclados", señala. Comenta además que en su nuevo disco incluirá ritmos como el festejo peruano, el reggae, pop, música africana.

Todas las fotos son de derechos reservados de Liana Cisneros, excepto las que llevan crédito.